30 de noviembre de 2009
Mañana.
Ayer me llovió adentro.
Y ahora llueve afuera mientras me llueve adentro.
Seguirá cayendo lo que cae.
Me desmayo dormido, el cuerpo se me cae.
Mientras tanto pedaleo exhausto en este húmedo infierno.
Tierra de nadie, tierra mía en la que me encuentro.
¿Qué será?
Lo que no ha sido.
De lo que he carecido.
De lo que me he perdido.
Todo eso que nunca a tiempo llegó.
Como la mañana fría y la noche fresca, el sol radiante y el azuloso cielo.
Haciéndose cuevas, los ojos; y el cuerpo, encierro.
Salpicando las piedras de quien se hunde mientras se hunde. Afilando el escalpelo.
De todo lo que callo, siempre es esto en lo que yerro.
23 de noviembre de 2009
De rama en rama, de pino en pino.
Afinando la idea al que, de tiro y saque, ya casi le atino.
Afilando el lápiz que traduce y derrama justamente lo que afino.
¡Finalmente! No más de mis dudas seré un simple adivino.
Pues he encontrado en la bruma el relato perfecto, el cuento Divino.
Ah Eureka. Saliste finalmente por las aguas de este remojo salino.
Cuando te pensaba perdido en la boca de algún libro cerrado y clandestino.
Ahora vestirme podré de orgullo, de roja organza, de negro lino.
Que se destape la cerveza siniestra, la verde pradera y el dulce vino.
Que se vista de orgullo cada esquina mugrienta y cada espejo de mi camerino.
Pues al parecer se viene la dicha y las carnes furtivas y los juegos de casino.
¿Es acaso esta la última letra, el último párrafo, la última pincelada de mi Destino?
Lentas se irán, sin embargo, las risas. Y apenas dejarán un recuerdo fino.
Que ingrato he sido con la Gracia suprema. Ladrón de canciones ajenas. Mezquino.
Qué ingrata es esta vida, apenas sonríe la rata, se aparece el hambriento felino.
Al otro lado de este lado.
Sopla y sopla. Llueve y llueve.
Triste, triste.
Me hundo.
Mientras
empantanada camina la respuesta.
Que anda vacía.
22 de noviembre de 2009
Cuando llueve, lo que llueve.
Me ato la boca con los ojos. Mientras te lloro.
Me sumerjo entre aceites y ácidos. Mientras te olvido.
Te has ido con el vapor del silencio.
Y yo me quedo: en el silencio de un último suspiro.
18 de noviembre de 2009
The Call.
Is this The Gold?
Is this what you hold?
In spite of this silence and this perpetual cold.
"Read it": he told.
"Let's first unfold
the whole book. And then read it all.
Open it". And he started to crawl.
I was scared. Then I did it.
I read it.
Word by word.
Bit by bit.
I cried, I screamed and finally I quit.
After all,
I realize. Now I know,
that it can be lost, as life, as cold, as all,
it can be simply sold.
16 de noviembre de 2009
Last 5 Stunden: Mor-ning. Mor-phin. Por-fin.
Now the moon is alone. Y llora cada una de sus noches sin sol. Tirita. And alone she goes through its own universe. Resquebrajando su propia sombra de lo que ya no fue. While I write and let its lights be with me. Show up. Arrive. Quédate aquí.
10 de noviembre de 2009
Jabón.
Pero claro, tenía que ser así. ¡Qué más habría podido esperar!
Hundiste la última llama de esperanza que me quedaba en el lavaplatos mientras limpiaba la comida del desayuno que te había servido.
Bien pudo ser en la ducha, pudo ser en alguna tina (y quién sabe en dónde porque no tenemos una), pudo ser en ese vaso de agua que siempre pones debajo de la cama para ahuyentar espantos. Que no sé cuáles, los míos quisiera pensar pero ya te habrías ido si fuese efectiva (el agua) o efectivo (el vaso). ¿Se requieren ambos?
¿Por qué la apagaste? ¿Porque eliminar ese rastrojo de luz divina que nos alumbraba en las noches mientras tomábamos nuestra aguadepanela y hablábamos de cómo se habían empantanado las calles con este invierno? ¿Recuerdas? Nunca te gustó con queso. Yo siempre quise más pan pero temía que se acabara.
Recuerdo el día en que amenazaste con ponerla a nadar en el inodoro. Y te respondí que no me importaba, que hicieras lo que te diera la gana...mientras lloraba y rogaba a todos los dioses que rigen el camino de las tuberías que si llegabas a hacerlo la mantuviera viva y la reapareciera escondida en un recipiente patas arriba.
Como en nuestras épocas en el laboratorio.
Pero le pusiste el dedo húmedo encima justo en el momento en que intenté cerrar la llave y protejerla con la cáscara de medio huevo. Y ahora yace aburrida sólo la mecha.
¿De qué estará hecha esa mecha?
Negra. Peluda un poco quizás por el contacto con el agua. Envuelta entre fríjoles del almuerzo de ayer y con algunos pedazos de papaya y mango del mercado de hoy. Apenas hace un rato cuando sonreiste y yo te sonreí. ¿Me sonreiste?
El día en que la trajiste yacía como una pájarita escondida en una caja de cartón. Tan pequeña. Tan sensible. La envolví con uno de los limpiones pero tuve miedo que se quemara y decidiera extenderse al mantel que tu mamá nos regaló la anterior Navidad.
Parecía mirarme pero estaba exhausta y hambrienta. La pasé entonces al plato de las ensaladas y le dejé algunas servilletas para que pudiese jugar a incendiarse y le dejé cera del velón de Santa Marta para que aliviara un poco el malestar. Todos los días desde entonces la había saludado en las mañanas mientras dormía. Era algo perezosa y siempre despertaba pasadas las diez.
¡Estaba dormida! Y, ahora, después de tu previsible despojo y crimen, quedará por siempre en ese sueño infinito de las altas temperaturas en donde todo se funde. El amor con el odio. La locura y la cordura. La humilidad con la avaricia. El miedo y el silencio. En la argamasa pegajosa del infinito.
¿Planeabas hacerme feliz y luego apagarme? ¿Era tu deseo realmente verla ahí: indulgente y muda? Pensé que también la querías a tu lado.
Y creo que ya ha sido suficiente, creo que esta ha sido nuestra última comida juntos, nuestro último café y creo que ya he desperdiciado mucha agua lavando tus -ahora- recuerdos.
He de cerrar la otrora válvula y encontrar mi pequeña llama esperándome en algún otro corazón.
9 de noviembre de 2009
Montag.
Me voy a ese patio en el que nada encuentro,
en el que nada queda ya. Ese afuera que me duele adentro.
Ya nada es mío: me digo. Y me respondo: ya nada es nuestro. En el centro
de esta fascinerosa ilusión me destierro. Me lloro y me reencuentro.
Todo se echó a perder. Todo se desgastó. Ya nada tiene encanto.
Así limpio la cruz vieja y me padezco y me sufro entretanto.
Así me quedo de pie frente a este frío y frente a este llanto.
Llueve. Llueve la tristeza que ahora sí aparece y alumbra.
Sumergida en esa mentira cruel que es la vida y su penumbra.
Ah cómo me engañaste con tu fruta primera, sileciosa condena. Culebra.
Pues no me queda más que este rastro de lo que fui, que esta delgada hebra.
Tan sólo espero que el sueño profundo sea aquel soplo divino que a la agonía sacuda.
¡Que venga a mí la final condena, que venga a estas manos, que ya a mí acuda!
Y que limpie de todo mañana este irrespirable incienso y esta tenebrosa duda.
5 de noviembre de 2009
Loud.
Estoy buscando el altavoz con el cual quisiera gritarte. Pero tengo tantos y es tan difícil elegir. Sobretodo ahora que no estás. Y mi grito sale ahogado. Sale muerto.
3 de noviembre de 2009
Around some kind of beat.
Sit y seat.
Riman.
“Sit on a seat”
Sentarse en un lugar, ya que:
Seat:
place to sit. Something for sitting on, e specially something designed for this.
“Seat on a sit”
Sentarse en el tiempo, ya que:
Sit:
time spent being seated. A period of being seated
Pero sentarse en algún sitio del tiempo asumiendo que el tiempo es un lugar es:
Sit on a seat.
Conclusión:
En el tiempo es posible sentarse.
Sentarse: como me siento en el suelo. Del modo en que me siento en el suelo.
(No referente a cómo me siento -sentimentalmente- sentado en el tiempo o sobre el tiempo.
Si no sobre cómo me siento físicamente en el asiento del lugar llamado tiempo)
Sentar de sentar el cuerpo.
Ahora bien,
¿Qué es dar por sentado?
Dar por sentado es tener completamente claro aquello que intenta entenderse.
No obstante, si sé de alguien que está sentado en el asiento, yo puedo: dar por sentado.
Es decir, puedo apostar que ese alguien está sentado en el asiento.
(“Sentar” no referente a dar por sentado un acontecimiento)
Es decir, no "un acontecimiento sentado".
Y este último “sentado” no "sentado en un asiento".
Y este último “asiento” no "aceptar".
“Acepto” de "yo asiento cuando al algo preguntarme acepto".
Si se me pregunta si esto que acabo de escribir yo entiendo pues asiento.
¿Tú esto entiendes?
Si.
Por ello asientes.
Que se dé por sentado que es posible sentarse en el asiento del tiempo.
Seat sounds like sit.
Me llaman.
Me dejé conectado.
Esperando aquel sonido me viene a este escritorio.
Esperando leerte.
¿Te leeré?
Te olvidaré.
Te escucharé. Quizás.
Olvidar te quiero. Tener te quiero.
Quizás varias. Quizás muchas veces tener te quiero.
Pero al menos,
una vez más.
2 de noviembre de 2009
From my body, today only my bones.
if (when) there's something going on?
Say something, say it right now.
Cause I can't or don't know how.
I'm too afraid. Too new in this crowd.
So, ¡come on!
Don't make me go down,
don't let me think that everything is lost
and I'm finally done.
1 de noviembre de 2009
De cortísimo plazo.
Entre otras. Debo decirte esto. Me he escapado tanto de mí mismo. He huido tanto de ti.
Entre otras.
(Silencio)
"Ya se me olvidó": me digo.
Te miro. Me despido.
Y me voy.
27 de octubre de 2009
Paid.
Please, don't do that. Don't delay
our -I know- questionable date.
Not now, not today.
Even if the sky turns its clouds on sadly grey,
even if you think it is already late.
Be with me and don't be afraid.
Is everything clear? Am I safe?
If not, then leave. Then forget.
Because everything I am, you could take.
(But it's just my rush. It's just its rate)
Is it my name in your notebook still saved?
20 de octubre de 2009
My recall.
I lost my Kingdom. My God!
Or getting! Or going to!
Maybe faster but I go at a crawl.
Or getting! Or going to!
Almost everything is gone. My crown is now cold.
Or getting! Or going to!
Isn't fair? Isn't unfair? Isn't odd?
Or getting! Or going to!
Slowly I became. Finally I know that I am bald.
18 de octubre de 2009
Domingo en la noche.
¡Cómo duelen estos ojos míos!
Cómo se oscurecen.
Cómo se me cuece la vida en las aguas calientes que derraman.
Es el silencio en las puertas. Los cuervos que rechinan a lo lejos. La lluvia que seria golpea las hojas a mi lado.
La calefacción se agita, resuena como un conductor viejo y cansado. Tose.
Aún me miro.
Y me miro feliz.
Mientras lloro.
Tos.
Oh my boss!
Finally I quit, finally I leave you alone. To be free of my cross.
I am here. Not there. Where: you ask. Where there's no owner.
Now I smile. It's over.
It's another land.
In a different world, in the other room. As I planned.
I am already across.
Doing what I am doing. And you cannot take this gloss
off me. Cause I win and you are just the moss.
Let's have some beer. Eat this meat -mit- any spicy sauce!
Me saco de mí mismo.
Todo lo que necesito afuera, lo tengo adentro. De todo lo que carezco adentro, sé que está ahí afuera.
Nada es mío.
Quizás sólo la percepción de su existencia
Y eso ni siquiera es suyo.
17 de octubre de 2009
Sin vos mi voz.
Me he solucionado a mí mismo encontrándote.
Advertida está tu humanidad que desde ahora eres uno de mis problema, una molestia más. Aquello que me duele. Donde me duele. Lo que me fastidia.
Dolorosas pueden ser las respuestas cuando no son verdaderas.
Pero sobretodo el día sin sol cuando responden a la pregunta adecuada, a la duda precisa.
Me has dicho todo aquello que no quería saber y que necesitaba escuchar.
Y que ya no recuerdo.
21 de septiembre de 2009
La te.
Desde ya te extraño.
Esta sentencia vieja y ya casi sin sustancia me llega con caldo y papa. Con costilla.
Extraño mirarte. Que me mires.
Besarte. Y que me beses.
Esos regaños. Esos silencios. Verte comer. Sobretodo masticar. Verte verme mientras te veo comer y masticar. Tu gesto perdido que pareciera querer decir: ¿necesita algo?
Como quien mira a un perro que le mira. Sin saber, sin preguntar.
Extraño que me extrañes aunque sé que me extrañas. Pero me gusta verte extrañarme ya.
Siento que me quieres. Y yo te quiero.
Mirar es apenas una palabra, un verbo, una acción. Un modo de hacer algo que damos por sabido. Nos creemos sabios aveces en el arte de mirar. Y como no te miro, te extraño.
Siempre queda una copa medio vacía, medio llena. La que faltó beber. Y lo que faltó fumar. Nos faltaron andenes por brincar. Platos por probar frunciendo el ceño y mirando de la lado a lado: catando. Creyéndonos catadores. Nos faltó otro amanecer en la carpa húmeda. Nos hizo falta otro dolor de espalda. Un pasito tuntún se quedó en el tintero. Dormitar en el pasto seleccionado cuidadosamente de tal manera que no existiera prueba alguna, vestigio de mascota alguna. Una pisicina por nadar. Una calle por correr. Nos faltaron remolinos en el pelo. Sueños. Ronquidos. El infaltable empujón. El desliz y la cobija.
Es cierto que el agua parece irse. Pero vuelve. Está. Permanece.
Nos cambiaron los años que nos hicieron y formaron. Nos moldearon los ríos del tiempo. Nos perderemos en sus corrientes.
Pero seremos todos los que ya fuimos. Y nos reecontraremos. Siendo éstos y otros. Siendo recuerdos. Siendo amores. Siendo porvenires.
Ya vendrá lo que vendrá. Como viniste. Como vengo. Como me voy.
Porque te extraño.
Desde ya te extraño.
12 de septiembre de 2009
Lo que haré sobre lo que hice.
Es el mejor sitio, en este pequeño sitio de seguro no te atrapan. Son muy pocas las posibilidadades.
Sin embargo,
está lejos.
Y sabes que si vas, te pueden ver.
Por cinco pasos te haces visible antes de la puerta. Aunque, claro, no eres invisible.
Sabes que nada tienes para aclararte los ojos. Así: es evidente que lo hiciste.
No puedes salir de tu cuarto, te verán.
Afortunadamente las cortinas están cerradas.
Las de tu cuarto, sólo esas, lo cual es bueno pero también es malo porque estás al lado de la sala cuya ventana la sabes inmensa. Ya la habías medido.
No puedes hacer ruido.
Y sólo hay un baño en tu cuarto.
Y te llaman a la puerta mientras te llaman al celular y al teléfono fijo.
Porque saben, o intuyen, que estás ahí, que hiciste algo que ellos creen (o quizás tu también creas), que no debías.
Si llegan a evidenciar tan sólo un poco de lo que haces.
No tendrás tiempo ni modo de corregirlo.
Te encierras entonces en el baño.
Es el único recóndito en donde te puedes esconder, desaparecer...tan sólo por un rato.
Te metes bajo la ducha, en la bañera.
Abres el agua.
Y algo tienes que hacer.
¿Tienes algo para hacer?
Una sola posibilidad.
Que te salve.
¿Que te proteja?
Todo puede ser
una casualidad entre golpe, doble llamada y que hayas hecho lo que hiciste.
Llamas y preguntas.
Contestan y reponden.
Cuelgas.
Respiras. Afortunada es la fortuna. LLegó tres veces.
Respiras.
Y lo vuelves a hacer.
10 de septiembre de 2009
Good bye.
Last night.
I was having fun with pi.
And finally I cried.
I found the maximum eye.
Where noone sets one why.
Cause
There's just a circle.
The always-other Spy.
And
There was finally my polygon.
And I got by.
8 de septiembre de 2009
3 de septiembre de 2009
Lanc.
Aveces se me antoja que los textos parezcan los títulos y los títulos sean apenas los textos. Que, aunque parezca título, sea en realidad el texto. O lo que sigue. Aquello que continúa. Que le sigue a lo que sigue.
En la inevitable serie. De la que todos somos parte y de la que cada parte de nosotros es completa. Algo pasa. Algo se dibuja en el plano. Somos los dibujantes. Pero no vemos el dibujo.
Y claro, es que estamos mirando a donde deberíamos estar no-mirando. O mirar mirando ésto. Ambas.
Aveces se me antoja.
Me da la gana.
Sobretodo cuando tengo mucho tiempo.
Como ahora. Justo cuando también se me agota.
Torpe.
Agota.
Me cansa. Es decir, quiero escuchar otra cosa. Pero, de repente, suena lo que suena: un golpe.
1 de septiembre de 2009
Carne sin carné.
Debería decir algo respecto pero, a decir verdad, no tengo nada qué decir ahora. Era lo que fue. Y lo que debía ser. Sin embargo, me quedan cartas a medias. Medios mensajes. Medios correos postales. Y virtuales.
26 de agosto de 2009
Sin índice.
¿Tener los pies en la tierra?
Es decir, ¿limitándome? ¿quiere decir que también debo ver siempre mis pies en la tierra? ¿Que jamás podré partir y quizás regresar?
No poder optar.
No.
Me pido: no.
Tenso.
¿Vivir al máximo? Tampoco. Agotarse apenas poniendo un pie en la vida. Cansarse. ¿Hacer todo tan intenso que resulta cada giro incomprensible, inasible? ¿Exprimir las ganas restantes, consumir el poco de energía que queda? ¿así nada más?
¿El máximo con respecto a qué?
Que también me gusta deprimirme...
Si es que acaso me deprimo.
Me pido: no.
De la inmediatez.
Y lo que se quedó, se quedó.
Me pido: no.
De Mohr.
Pues básicamente: ser infeliz.
Eso mismo me preguntaría en ese otro estado: ¿qué se necesita para ser infeliz? La felicidad, supongo.
Pero ya dijo el hombre Hauer que para ser infeliz no se necesita nada.
Pero la nada necesita del todo. Es decir, a la felicidad para que sea la nada innecesaria de la infelicidad. Y así, la felicidad.
Me leo (y oigo con entonación y gestos) escribiendo, leyendo y oyendo, que equivocarse es lo correcto pero que es un error equivocarse.
Y esto bien puede ser un error.
Y un acierto.
Una mentira. O una confesión. Y ciertamente esto último: no lo es.
Porque puedo mentir y confesar. Mintiendo sobre una cosa y confesando sobre otra.
Como cuando me creo cierto. Como cuando me soy.
O cuando me niego.
Allá va: llegando.
Y es ahora el ahora del que tanto hablamos. Aun cuando la discusión versa sobre el ahora en revistas. En la página cuarenta y 8 mientras que en la 40 y nueve se publicita un mp3. O cuatro, ó 5, o quién sabe hasta dónde llegue la serie de la serie.
Como la serie que mide el fin del entendido Todo. Lo que está allá es Todo menos 1. Es decir, uno. Yo, para mi caso. Y es que, si me fijo, yo y mi y mí tienen todo que ver. Son lo mismo.
Pero bueno, dicho así, me hablo a mí, hablo conmigo. Lo quiere decir que no me comunico.
Pero lo hago, arduamente. Lo que tampoco quiere decir que lo logre.
¿Será acaso que todo lleva al infinito?
Si. La parte es la que lo hace.
Y es que ahora que sólo sentir-me, ser mi sensación y sentimiento soy. No soy. Me oigo. Me veo. Me toco. Me respiro. ¿Pero me escucho?
Aveces. Cuando aspiro, suspiro y respiro mi vida, lo que se me quedó, lo que al parecer está pero que se está yendo y lo que se sentará, se acostará, se echará y raíces hará, cogido, agarrado, de la mano, de los dedos, del puño con la soga de la que cuelga o con la rama atrapada, una mano tensa de esfuerzo y por la fuerza que da el Valiente o el Miedoso. De infinito. Para ser dejando de ser. Y para ya haber sido.
Me-soy es quizás más preciso que soy.
Que la vida se me va...
Acá.
Ahora sí que si. Ya casi. Ya casi. A punto. Una mincha nada más. Listo. Ahí.
En fin. En ese punto donde sé que llega lo que debe llegar. Lo que parece obvio. Como el miedo. La pereza. Como, en rarísimas ocasiones, la felicidad. Y claro, así debe ser. O así es. Mejor.
Sentado. De pie. Acostado. En la tranquilidad del sueño. Sólo que en la zozobra del sueño que se va caminando callado pero tenaz.
Para llegar al otro sueño: que es esta vida. O bueno, al parecer la mía. Porque, claro, no conozco las de los demás. Apenas creo conocer, entrever.
Pues ya lo dijo aquél hombre de remo y canoa.
Que se ahogó en sus palabras.
Y fue en algún momento: feliz.
25 de agosto de 2009
Afuera.
Nadie es una isla en sí mismo, decía.
Y lo dijo la campana por quién las campanas doblaban.
Dan ganas de llorar. Pero llora la parte que se queda.
Cuesta. Duele un poco. Es un tema de, cómo decirlo, cambio. De ver que las cosas son sólo pequeñas partes de cosas más grandes que conforman el Todo de la vida. De toda la vida. La que percibimos y la y lo que no percibimos. La que aveces no notamos por no esforzarnos o la que nos llega por casualidad. Las pequeñas partes que se le presumen a las cosas y sus realidades o a La Realidad, son las que hacen nuestra realidad. Que bien puede ser un espacio confuso dado que nuestros sentidos no son los mejores y somos una especie como tantas otras tratando de sobrevivir. Sólo que ya confundimos el significado de mucho y los hicimos viable. Pero eso es lo que vemos y no podemos ver más que lo que, por vez primera, vemos. Como cuando le vemos colores al sonido. Como cuando vemos que oímos.
Todo se desliza en un inseparable dibujo. Y todo se va en pequeñas porciones, una conectada con únicamente otra. Que la dualidad sea aquello que empuja, aquello que evita.
Y heme aquí, transcribiendo.
No me queda más que la intención. Decidir olvidar el resultado de algo antes de conocer el resultado, es dejar también de desear: decidiendo. El carro que cruzaba hace poco, interrumpo, tuvo ese sonido lejano pero puntual, como que se siente, se percibe pero es poco claro, es claro que está pero no es claro su sonido al escucharlo. Llueve, tengo la impresión. De fondo. Suena a la lluvia que cae y que sentimos presente mientras estamos concentrados en otra cosa completamente diferente. Más o menos así.
Y es que darle palabras a las cosas es acomodar otras cosas con cosas que le son diferentes. Aveces menos, aveces más. Y en esencia, es por vernos, escucharnos, tocarnos. Por, básicamente, conocernos.
Nadie es una isla en sí mismo, decía.
Y lo dijo la campana por quién las campanas doblaban.
Dan ganas de llorar. Pero llora la parte que se queda.
Pues nada da como lo que da el azar.
Recibo esto de nuevo. Y llega y refresca las noches de medianoche. Me recuerda mis recuerdos más preciados. Me recuerda eso que hizo que ésto fuese bueno. El azar.
24 de agosto de 2009
Nido.
Me quedo. De pie. Mirando el humo que se escapa. Que se va a la sala. Se esfuma el humo. Y yo aspiro. Soplo al universo la bocanada de larga vida, la bocanada de fauna, la de verde flora. El cuarto de vida se llena. Y el cuarto sopla. Por las ventanas y rendijas sopla su vida, aquello que le llena mientras se desliza y se va.
Rendido. Exhausto por la simple saciedad de completar este vacío, este silencio. Las cuerdas se lamentan y preguntan. Pero donde oigo aquello sobre lo que escribo, es otro sonido como en aquello sobre lo que escribo y cuando lo escribo. Si hay sonido...
Por eso, claudico. Me rindo.
23 de agosto de 2009
Inalámbrico.
Cuando las pasiones de esa real irrealidad sean más fuertes que lo que lo son en ésta, seremos lo que queramos ser y dejaremos en esta de ser para no ser más.
19 de agosto de 2009
La que se queda, no se va: canta.
La fluidez de esos que fluyen, de esas que orbitan en el entorno liso se van sin costo o gasto. Se van. Aún si son detenidos y atadas.
A-cá.
Y ahora lo veo. Sobretodo considerando que, cuando lo escribo, no lo estoy viendo.
Es decir, el punto.
la clave.
Es decir,
La Llave.
17 de agosto de 2009
Apunto.
Es cuando camino millas y no kilómetros. Cuando camino pasos y no espacios. Así. Cuando no hay cuando.
3 de agosto de 2009
Hey.
This day, this time and hour, is the day.
At night. At my bed where I rest and lay.
Just before the last light, the last sunray.
I will be there. Alive. With nothing to say.
Cause I have done The All. Everything I have payed.
Forget any mistake or if I being betrayed.
This is just a game. A life play.
Here the path ends, and I reach the goal of this way.
Time to say godbye, time to look above and pray.
2 de agosto de 2009
30 de julio de 2009
El son de ya.
Cansado. Un poco.
De fondo se ve la noche.
El silencio.
Yo me cargo mientras la Salsa.
Y Celia canta.
Ya cantó y bebió Aguamanile.
Allá.
En las caricias que se desfiguran. En las voces que callan en las cubas de agua. En las memorias y sus olvidos. En mañana en la mañana ahora que es casi ya la noche. Ahí.
26 de julio de 2009
Lo que es debido.
Se deshoja esta casa. Se derrumban las ventanas. El vidrio yace bajo mi cama.
Se extienden los cuartos al plano del mundo.
Y yo me quedo en el mío.
Y aquí reposo.
Y aquí escribo.
Este domingo.
En esta noche las luces son diferentes.
La luz se queda, mientras se va.El viento golpea. Susurra.
Y a lo lejos: alguien camina.
El cielo es azul, es gris, es noche.
El Universo tras la bruma se esconde.
Allá. En lo que resta.
En ese pequeño Todo.
Donde todo pasa.
24 de julio de 2009
22 de julio de 2009
Del universo: el tiempo que lento va, el lodo.
Y algo anda ido.
Yo me voy con el todo.
El todo se va conmigo.
¿A dónde va el todo?
A cada rincón de este intrincado nido.
Al Todo.
Sick.
Me hago esas letras, esta tinta negra.
La que veo.
Mientras titilas.
Mientras hago click.
21 de julio de 2009
Por ahí: pise.
por el porro.
Dice.
Muerte.
Tiene la suerte de ser entonces de quién se habla: la Suerte. De suerte que sea pura suerte.
Qué fuerte.
Lo que llevo.
Dijo: Aquello que se me va: porque yo me quedo.
Dijo: Me debo. A mí me debo. Me debo.
Me enrededo. Me armo y me desenredo.
Porque:
No hay. Hay nada. Ni siquiera miedo.
No hay palabra. No hay música. O credo.
Ni piel.
Ni concubina.
Ni mancebo.
Me dije: me quedo.
Phi.
But the dictionary is what the dictionary says.
20 de julio de 2009
Ya.
El silencio se ha filtrado entre los cables. Me ha vestido y abarca el mundo. Este mundo. Este ahora. El mío.
Me callo.
Y lloro.
Me callo.
Y lloro.
15 de julio de 2009
12 de julio de 2009
Ayay.
I am being me. And me is being I. Just because.
Without a break. Without a pause.
I did sing any deal. There's any clause.
I am what I was.
What I do and what it does.
Without a break. Without a pause.
I did sing any deal. There's any clause.
I am what I was.
What I do and what it does.
Ay.
I run. I hide.
I run over the One heavy-river.
And I cried.
I'm that. And that is also my side.
There's one not-exist. There's one Giver.
And one sliver.
And there: I reside.
I run over the One heavy-river.
And I cried.
I'm that. And that is also my side.
There's one not-exist. There's one Giver.
And one sliver.
And there: I reside.
El río que no rió.
Le llamaban a ese grito Martirio.
En sus manos frías cargaba un cirio.
Era un susurro acabado del Primer Lirio.
En sus manos frías cargaba un cirio.
Era un susurro acabado del Primer Lirio.
10 de julio de 2009
El buró.
Este segundo camina recostando su pecho en el suelo. Lento. Cansado. Con cara de: no.
Aburrida tarde de escritorio y papeles y rings.
Aburrida tarde de escritorio y papeles y rings.
9 de julio de 2009
J-inj
From them. There's one: who's /-ing/. Maybe this,
There's someone who is The Who's /-ing/ too.
There's someone who is The Who's /-ing/ too.
7 de julio de 2009
Lo que se ve.
A empujones. A empellones. A gritos. A miedos. A voces entre bocas y mensajeros.
A formas viejas. A mecanismos caducos. A usos ya inútiles.
A perseverar la orden y no el criterio.
A no preguntar. A mirar sin mirar. A mirar para crear el pánico. A acallar mirando.
Así: quien se sienta en una silla grande de un escritorio grande de una oficina grande en un edificio grande.
Donde me veré quizás mirando.
Donde me han visto.
A formas viejas. A mecanismos caducos. A usos ya inútiles.
A perseverar la orden y no el criterio.
A no preguntar. A mirar sin mirar. A mirar para crear el pánico. A acallar mirando.
Así: quien se sienta en una silla grande de un escritorio grande de una oficina grande en un edificio grande.
Donde me veré quizás mirando.
Donde me han visto.
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