Mañana.


Ayer me llovió adentro.
Y ahora llueve afuera mientras me llueve adentro.
Seguirá cayendo lo que cae.
Me desmayo dormido, el cuerpo se me cae.

Mientras tanto pedaleo exhausto en este húmedo infierno.
Tierra de nadie, tierra mía en la que me encuentro.

¿Qué será?
Lo que no ha sido.
De lo que he carecido.
De lo que me he perdido.

Todo eso que nunca a tiempo llegó.

Como la mañana fría y la noche fresca, el sol radiante y el azuloso cielo.

Haciéndose cuevas, los ojos; y el cuerpo, encierro.

Salpicando las piedras de quien se hunde mientras se hunde. Afilando el escalpelo.

De todo lo que callo, siempre es esto en lo que yerro.
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