Paranoia

Si te miran,
te juzgan.
Si sonríen,
de ti se ríen.
A tu espalda
todos se miran
(y te miran).
Que engañan,
creen.
Que no te juzgan,
pretenden.
Mentira. ¡Lo sé!
Y yo,
si mi sangre
no tuviera,
y la ajena
poseyera,
me señalaría.
También
mi cuerpo
acusaría.


¿Por qué nos gustan tanto las reuniones presenciales de trabajo? ¿Nos gustan o nos acostumbramos? ¿O nos resignamos? ¿Son efectivas? ¿Se aprovecha bien ese tiempo? ¿Se trabaja realmente?