2 de agosto de 2018

- -

Hay una chica frente a mí en la biblioteca con los ojos cerrados en reflexión profunda. Pensé que estaba meditando. Se estaba quedando dormida.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Luego de tomarme un tinto, de ir al baño y volver, de sacar la basura, de peinar al gato -¿se peinan los gatos?-, arreglar la gotera, de llamar a cobrar, quitarle los pelos a la alfombra y comprar debajo del puente lo que encima de él huele y que tiene nombre y apodo y hasta castigo, yo diría que...