Uno de los ejercicios más interesantes, en mi experiencia de usuario, ha sido pedirle a chatgpt mucha evidencia sobre un tema específico y finalmente pedirle el nombre exacto de las publicaciones. Incluyendo una lista de posibles autores. En el momento en que busco yo activamente, por mi propia cuenta, muchas de estas publicaciones resultan invenciones. Inexistentes. Una creación alucinada de chatgpt. Considerando que el título es, en general, lo que más se lee de todas las partes de la publicación, uno podría imaginar revisiones sistemáticas de listas de títulos y listas de autores vacíos de sí mismos. Y revisiones sistemáticas de revisiones sistemáticas: que en otros temas las hay hartas. Evidencia proveniente de una realidad en abstracto.
Cómo me recuerda esto al comercial colombiano del abogado zoometalúrgico.
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