El cuerpo que ya no camina
El cansancio que todo inunda
Una lágrima que nunca seca
Un abismo del pecho que grita
por entre las rendijas
de quien olvidar no olvida
a quien su cuerpo le traiciona
a quien su espíritu le decepciona
a rastras por el río de la vida
oscura e impoluta
veneno que habita
¡en las aguas absolutas!
Vive en la vida
el cuerpo muerto de la dicha
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