Si, es verdad. Cumple plenamente varios cometidos, tal como el saludo en sí, el contacto físico que para los latinos es tan importante sin realmente serlo e incluso algunos prohibidos, como sacarte las ganas de pegarle una trompada por si acaso. Aunque a decir verdad prefiero los abrazos...
Luego de tomarme un tinto, de ir al baño y volver, de sacar la basura, de peinar al gato -¿se peinan los gatos?-, arreglar la gotera, de llamar a cobrar, quitarle los pelos a la alfombra y comprar debajo del puente lo que encima de él huele y que tiene nombre y apodo y hasta castigo, yo diría que...
Si, es verdad.
ResponderBorrarCumple plenamente varios cometidos, tal como el saludo en sí, el contacto físico que para los latinos es tan importante sin realmente serlo e incluso algunos prohibidos, como sacarte las ganas de pegarle una trompada por si acaso.
Aunque a decir verdad prefiero los abrazos...
¡Yo también prefiero los abrazos! Pero sólo en relaciones abrazísticas. Las otras, mejor de puñito.
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