Las aguas que inundan las bocas
o los fuegos que consumen las almas
Un pasado que llama al olvido
y que duele como el mañana,
vacío de todo,
ausente de ti.
Cerraremos los ojos y no seremos
Y cantaremos el último suspiro:
un frío infinito y universal.
Seremos las distancias
de los astros sin luz,
seremos horizontes infinitos
que todo observan y que nada son
sino la ausencia de este grito,
sino el veneno de esta sangre
Seremos la sombra que arranca las vidas,
el destino que empaña las promesas
y tus palabras no dichas
y todas tus miradas
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Luego de tomarme un tinto, de ir al baño y volver, de sacar la basura, de peinar al gato -¿se peinan los gatos?-, arreglar la gotera, de llamar a cobrar, quitarle los pelos a la alfombra y comprar debajo del puente lo que encima de él huele y que tiene nombre y apodo y hasta castigo, yo diría que...