31 de julio de 2020

Hola Soledad

La puerta del apartamento acá en Alemania es, además, una enorme ventana. Hoy estaba barriendo justo la entrada y puse baladas en Español. Mientras cantaba apasionadamente La Soledad de Laura Paussini, que es el tema apenas para el aislamiento social, no me había dado cuenta que tenía un par de alemanxs mirando desde afuera. Eran un público, digamos. Detuve la cantada un momento para mover las sillas. Me sentí juzgado pero había que seguir con empuje y pasión. No sabía si salir y explicarles que así lo hacemos nosotrxs. Me quedaron debiendo el aplauso.

4 comentarios:

  1. Será potencia económica mundial, y todo lo que quieran, pero también son bastante malagradecidos...

    Saludos,

    J.

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    1. Bueno, pasa hasta en las mejores familias. Acá, allá y acuyá.

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  2. Había una de Ale Sanz que era un tiro al corazón, me dejaba con una bruma insoportable en el espíritu, también hablaba de soledades...
    Cosas latinas que ellos nunca van a entender.

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    1. Hombre, claro, también me las canto a grito herido. Qué felicidad tan triste.

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Luego de tomarme un tinto, de ir al baño y volver, de sacar la basura, de peinar al gato -¿se peinan los gatos?-, arreglar la gotera, de llamar a cobrar, quitarle los pelos a la alfombra y comprar debajo del puente lo que encima de él huele y que tiene nombre y apodo y hasta castigo, yo diría que...