Hierve rojo este día
y que palpiten las sobras
de tus palabras
que ya nada dicen
Vete que el hierro
funde la historia
de tus batallas
y de tu agonía
No soy el cuerpo
en llamas
ni la soga caída
No soy el aliento último
ni la luz del día
Me ahogo así
en tu mirada oculta
Me sacrifico hoy
en tu partida
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Luego de tomarme un tinto, de ir al baño y volver, de sacar la basura, de peinar al gato -¿se peinan los gatos?-, arreglar la gotera, de llamar a cobrar, quitarle los pelos a la alfombra y comprar debajo del puente lo que encima de él huele y que tiene nombre y apodo y hasta castigo, yo diría que...