En Alemania están de moda las lentejas. Siempre las han vendido pero ahora las venden más. Detrás de ellas llegaron los fríjoles que ya se consiguen secos y no en lata. Los compré, los dejé remojando el sábado, los cociné el domingo. Compré aguacate. Hice arroz con cebolla y ajo. Conseguí ají. Fueron tres meses de abstinencia. ¡Pequeñas felicidades de la vida! Incluso tomando en cuenta que faltó el plátano frito.
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