El adiós que se repite.
El cuerpo que se va.
Las horas que nos faltan.
Los silencios que ya están.
Cada día, la llama.
Cada noche, tu luna.
Te quedas en las horas.
Te espero allá,
te recorro allá,
en la dicha de tu mirada,
en el ladrillo, en las alas,
en el mar.
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