¿Si ve esa puerta? ¿Esa? Sí, esa. La que está abierta y en la que me encuentro adentro. Esa no quiere decir que se puede entrar. Quiere decir que lo que está adentro puede salir.
Luego de tomarme un tinto, de ir al baño y volver, de sacar la basura, de peinar al gato -¿se peinan los gatos?-, arreglar la gotera, de llamar a cobrar, quitarle los pelos a la alfombra y comprar debajo del puente lo que encima de él huele y que tiene nombre y apodo y hasta castigo, yo diría que...
Y para entrar ¿hay que esperar a que salga fuera o nos podemos encontrar dentro?
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