Se oscurece la noche. Se hace oscura la sombra. Me hundo entre las mareas rojas que surcan mis venas. Me voy esperando que golpees mi cabeza. Que me aplastes bajo el puño de tu desdicha. Bajo el yugo y condena de la mañana que ya llega.
Se hace mañana.
Mañana es mañana.
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