9 de marzo de 2010
Acuarelas.
Se hacen oscuras. Se vuelven eternas las sombras de la duda. En donde florecen todas las ilusiones y todos los desiertos. Te vi, ahí. Esperándome. Y te hacías polvo mientras te veía y me acercaba. La claridad se empaña y se diluye.
Noche. Frío. Viento. Pude ver en donde no ven los rostros sin voz. Pude ver esos callados secretos.
Cuán silenciosa es la mañana. Cuán misteriosa es la noche. El camino fue apareciendo entre la bruma y la nostalgia. Y se hizo espuma. Se hizo burbuja.
Afortunada la mano que te sostiene. Afortunado el pequeño cuerpo que te sonríe. Ya habrás de pintar las formas sin nombre. Ya habrás de ser de tu trazo, la primera línea.
Dibujarás tu propia sombra sin sol.
Me serás en un punto que luego habrás de borrar.
Como se han ido todos los olvidos.

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