17 de agosto de 2009

El aquello. O el tercero.


Sólo el otro es importante. Todo lo otro. Excepto yo. Pero eso lo hace aun más importante.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Luego de tomarme un tinto, de ir al baño y volver, de sacar la basura, de peinar al gato -¿se peinan los gatos?-, arreglar la gotera, de llamar a cobrar, quitarle los pelos a la alfombra y comprar debajo del puente lo que encima de él huele y que tiene nombre y apodo y hasta castigo, yo diría que...