30 de junio de 2009

Ruedo.

Dormir, no puedo.
Se me ha atascado la noche
en la punta del dedo.
Y dejo a la sombra callada
el gancho del miedo.
Cambio de la solapa el broche
de lo que veo. Lo pierdo. Lo cedo.
De esta ya perdida balada.
De esta dicha pasajera, de este remedo.

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