Hoy me pidieron en internet confirmar La Humanidad. No mi Humanidad sino La Humanidad. ¿Aló? Apenas si puedo con la mía. Disculpará el parcero don Descartes que seguro me vendría a dar cantaleta y un calvazo.
Luego de tomarme un tinto, de ir al baño y volver, de sacar la basura, de peinar al gato -¿se peinan los gatos?-, arreglar la gotera, de llamar a cobrar, quitarle los pelos a la alfombra y comprar debajo del puente lo que encima de él huele y que tiene nombre y apodo y hasta castigo, yo diría que...
¡No! Por favor, no la confirmes.
ResponderBorrartal vez así le pongamos punto final a tanto sufrimiento innecesario.
Saludos,
J.