16 de abril de 2022
De recuerdos futuros
Anoche mi roomie me convidó a tomarme alguito en un parche ciertamente bien juvenil. A eso de las tantas, cuando ya no había más cabida para el techno ni la salsa ni el rap ni el reguetón, sino para Julio Jaramillo y Olimpo Cárdenas y, bueno, Mis ojos lloran por ti, a uno del grupo se le ocurrió poner Mi viejo de Piero. Un re-temón. Pero al final resultaron dedicándomela a mí. Lo cual es mi primera vez asumiendo ser un "querido viejo que ahora va caminando lento como perdonando el viento". Esos recordatorios curiosos de para dónde van los ríos y de en dónde se estancan las aguas.
1 comentario:
Luego de tomarme un tinto, de ir al baño y volver, de sacar la basura, de peinar al gato -¿se peinan los gatos?-, arreglar la gotera, de llamar a cobrar, quitarle los pelos a la alfombra y comprar debajo del puente lo que encima de él huele y que tiene nombre y apodo y hasta castigo, yo diría que...
Con amigos así quién necesita enemigos...
ResponderBorrarSaludos,
J.