Luego de tomarme un tinto, de ir al baño y volver, de sacar la basura, de peinar al gato -¿se peinan los gatos?-, arreglar la gotera, de llamar a cobrar, quitarle los pelos a la alfombra y comprar debajo del puente lo que encima de él huele y que tiene nombre y apodo y hasta castigo, yo diría que...
Yo siento la misma decepción cada vez que me ven.
ResponderBorrarSaludos,
J.
Bueno, me parece que eso es problema de ese montón de gente, no tuyo.
ResponderBorrarYo detesto el tapabocas, lo dije...
Abrazo Felipe!