20 de noviembre de 2012

Crédito



¿Cuánto alcance tienen los dolores?
¿Cuántas lágrimas quedan aplazadas?
Mientras jugamos,
mientras pretendemos que ya no es.
Mientras le damos guión a nuestras bocas.
En un teatro vacío de nosotros mismos.
Sin sonido.
Un día, así, con el mar golpeando las tiendas,
con el estruendo de una biblioteca que se cae,
con los platos que se deslizan de las bandejas,
con las ventanas rotas por un balazo que nadie espera,
con la madera vieja enfrentada a la humedad,
un día, así, se rehacen los mismos cuchillos y la sangre vuelve a fluir.
Ese momento cuando nos preguntamos por la dirección del tiempo
y si nuestro cuerpos -quizás ya no amados- se siguen en su único flujo.
Sufrir a cuotas.
Llamadas de lo que parecía que ya habíamos olvidado.

12 comentarios:

  1. Noviembre es una mala fecha para morir. Es un pésimo mes para sufrir. Hay focas en el polo que saben tantas cosas...

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  2. La memoria es un pozo amargo, agua que rejuvenece...muy buen poema, te felicito Felipe, un abrazo.
    Salud

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  3. El dolor sólo duele mientras le demos importancia. Después ya deja de molestar.

    Saludos

    J.

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  4. pucha!
    ese de la imagen bien podría ser yo
    me dejé estar con una muela y ahora que me decidí ir al dentista resulta que tengo que hacerme tratamiento de conducto.
    Querer evadirse del el dolor solo genera más dolor a la larga.
    esa es al menos la enseñanza que me llega.
    No queda otra que asumirlo y hacerse cargo cuando es el momento. Cumple con su propósito y se va... más temprano que tarde se va.
    Te dejo de regalillo este link.
    Enjoy
    http://www.youtube.com/watch?v=o7xvwZMLaPA

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  5. Sarco, ay sí. Y saben nadar bien. Con eso ya me basta para esperarlas. ¡Un abrazo! F:

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  6. Manuel, ¡qué buena comparación con la memoria! Sobretodo es eso: un pozo. ¡Un abrazo! F:

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  7. José, definitivamente. El dolor duele cuando le percibimos. Pero en general, duele no percibir. ¡Un abrazo! F:

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  8. Romina, ¡muchas gracias por el enlace! :D A decir verdad, huir duele y no huir duele. ¿Qué duele más? ¡Un abrazote! F:

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  9. Humo, a ti por pasarte a saludar sobretodo. ¡Un abrazo! F:

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  10. Es complicado olvidar que nuestros cuerpos se han unido en un único flujo con el de otra persona. Amén.

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  11. Poeta, sí, amén. Sobretodo para cuando se desunen.

    ¡Un abrazo!

    F:

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Luego de tomarme un tinto, de ir al baño y volver, de sacar la basura, de peinar al gato -¿se peinan los gatos?-, arreglar la gotera, de llamar a cobrar, quitarle los pelos a la alfombra y comprar debajo del puente lo que encima de él huele y que tiene nombre y apodo y hasta castigo, yo diría que...