"¿Qué será de las sombras cuando yo me vaya?" Se preguntaba enredada entre rocas de azúcar, escondida en una grieta de dos centímetros, detrás de la cómoda, a cuatro patas, mirando a todos lados, en la negra noche, una cucaracha.
Serán unas sombras inmóviles, sin alma ni murmullos, sin pequeñas patas que las alboroten. Será la noche misma pero sin el cuco, las tinieblas sin el siniestro, lo Innombrable sin su Lovecraft.
Luego de tomarme un tinto, de ir al baño y volver, de sacar la basura, de peinar al gato -¿se peinan los gatos?-, arreglar la gotera, de llamar a cobrar, quitarle los pelos a la alfombra y comprar debajo del puente lo que encima de él huele y que tiene nombre y apodo y hasta castigo, yo diría que...
Serán unas sombras inmóviles, sin alma ni murmullos, sin pequeñas patas que las alboroten.
ResponderBorrarSerá la noche misma pero sin el cuco, las tinieblas sin el siniestro, lo Innombrable sin su Lovecraft.
Etienne, las sombras de quien decide caminar entre ellas. Gracias por pasar por estos lares. Un abrazo.
ResponderBorrarF.