6 de mayo de 2009

Aquí.

Y ella dijo:
Sí, la muerte peca.
Sí. Que sí. Cuando dijo que se vende al mejor postor.
Será condenada. Ya verá.
En el infierno que tenga o que lo toque.
Allá. Sí, allá.
De esta línea que dibujo, usted allá, yo acá.
Por ejemplo.
Del más allá.

Dado que si es aún más que el más allá.
Sigue siendo para nosotros o, bueno, para esto que es la realidad y mi realidad en esa realidad, el más allá.

2 comentarios:

  1. Hola,paso de visita y me encuentro con tu post muy bello,se respira bien en lugares como el tuyo,te espero por mi blog para peregrinar algo nuevo,te mando un fuerte abrazo,mucha luz...

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Luego de tomarme un tinto, de ir al baño y volver, de sacar la basura, de peinar al gato -¿se peinan los gatos?-, arreglar la gotera, de llamar a cobrar, quitarle los pelos a la alfombra y comprar debajo del puente lo que encima de él huele y que tiene nombre y apodo y hasta castigo, yo diría que...